Dicen que la realidad supera la ficción. Carlos Iglesias hizo un juego con ambas y le salió una joya "Un franco, 14 pesetas".
Ahora anda trabajando en otro proyecto, Spanci. Se trata de la recreación de esos niños que durante la guerra civil marcharon a Rusia.
Si Spanci contiene la misma magia, verdad y saber hacer que su anterior película podemos estar ante otra joya de nuestro cine español.
Es un tema recurrente el de no valorar las muchas historias que hay detrás de este país. Carlos Iglesias lo recordó en "Un franco, 14 pesetas" con la partida de compatriotas a lugares como Alemania y lo hizo con ternura, realismo en una tragicomedia costumbrista.
Tenemos una buena "masa" para elaborar exquisitos manjares en la gran pantalla.
Este actor y realizador nos lo demostró y estoy convencida que lo volverá a hacer.
Desde aquí le doy las gracias por su esfuerzo.
Spanci se está llevando a cabo con mucho esmero en las localizaciones (Suiza, Alemania, Sevilla y Bulgaria) y en su guión de lo más documentado. Tendremos oportunidad de ver de nuevo Iglesias actuando:interpretará a un comisario político que acompaña a un grupo de niños a Leningrado.