2009/3/4
SLUMDOG MILLoNAIRE, apuesta segura.
No voy a desvelar nada que no se haya escuchado.
Te duele
Te enamora su protagonista (al menos yo caí rendida a sus pies) gran interpetación y grandes orejas
Te indigna el sufrimiento
Te hace sonreír la picaresca de la necesidad
Te dan ganas de abrazar
Te hace pensar
Me quito el sombrero ante alguien capaz de retratar la crudeza de la pobreza con tantísima dignidad.
Un consejo: no te sientes en las primeras filas, al director le gusta hacer bailar la cámara
AÑADIDO: Vergonzosa la noticia del regreso de los actores más pequeños a Bombay. No se puede dar un caramelo a un niño y luego decirle que jamás volverá a probarlo. Espero que el director cumpla su palabra y el chaval pueda ir a la escuela y se le otorgue una casa en condiciones.
Sinceramente, ante semejante panorama, "salvar" a dos de ellos (los millones de niños y familias pobres) es ofensivo para el alma y la inteligencia humana. Resulta surrealista que el número de adopciones de bebés indios haya ascendido y que estos dos críos estén estresados, tristes casi deprimidos tras regresar a una realidad que nosotros olvidamos al salir de la sala del cine.
¿Me retracto de mis anteriores palabras? No. Sigue siendo una gran historia. Lo siento pero me gustan los "cuentos" donde el protagonista ha de salvar diversos obstáculos que le pone la vida para que sufra pero, también para que aprenda ¡qué voy a hacerle!