23:02 No hay nada como liberar endorfinas. Ni la lluvia ha podido con las ganas de salir a correr. Es una pasión como la de bailar.
La de correr la tuve que dejar aparcada unos meses el año pasado por temas de salud y la de bailar por... ay, con esta bella canción de fondo prefiero ni pensarlo: por razones estúpidas supongo porque a las pasiones no hay que traicionarlas ni serles infiel, ¿no?
Hace unos años hice un tour por todas las academias de baile de la ciudad. Algunas eran caras, en otras me preguntaron la razón de querer empezar a "esa" edad (sí, puedes sonreír) y abandoné. Un tiempo después encontré en un gimnasio clase de baile una vez a la semana. Era estupendo, pero solo un día.
Correr está bien, pero requiere mucha constancia y hoy menos mal que tenía compañía. ¿Bailar? Mi pasión, como he dicho secuestrada, apartada en un rincón de mi interior. En la televisión alguien ve el insufrible programa de MQB con los famosetes haciendo que bailan por una buena causa (la pasta que se llevan a fin de mes)
Qué sencilla se ve la vida tras una buena carrera, con esta canción de fondo y teniendo algo claro: el sol brillará mañana porque tú nunca has dejado de brillar.