Hace varios meses (cómo pasa el tiempo) una persona me dijo que podríamos irnos cada fin de semana, en realidad, cada domingo a algún lugar de la provincia. Todo surgió porque me había picado el gusanillo de conocer pueblecitos, otra vez las cosas pequeñas...
Mi ciudad no es la más bonita, todo hay que decirlo, pero sus alrededores sí. El pertenecía a una asociación o lo había hecho, de viajes organizados. No sonaba mal pero, nuestros fines de semana comenzamos a pasarlos haciendo lo que por diversas razones abandonamos. De nuevo pubs, bailar, conocer gente nueva, ir a la playa ¡con más de una persona! en fin: lo normal.Y lo disfrutamos todavía, pero la vida es corta y nos ofrece posibilidades de ocio más sencillas de lo que nos venden.
Ahora ha vuelto la tranquilidad (mezclada con la marcheta) y las ganas de retomar la idea. Llevo un rato, por mi cuenta, mirando las webs relacionadas con las excursiones-salidas por Alicante y su entorno, no están mal hay blogs donde la gente cuenta sus experiencias etc. Pero hay un "algo" que me hace releer y sacar la media sonrisa. ¿Por qué? a mí me gusta la gente. De hecho, ese rasgo ha hecho que estos últimos días haya sido la escuchante de un tema ajeno a mi persona, con todo lo que eso conlleva: dolor de cabeza.
Insisto, adoro descubrir a las personas y si son hombres pues casi que mejor, como me decía una amiga ayer: suena poco popular siendo féminas, pero es cierto. En ocasiones un hombre puede ser tu mejor amiga. No me quiero desviar y menos en público (como citaba el gran Millán de Martes y Trece)
Vuelvo al tema ASOCIACIONES. Soy un espíritu libre y ya hemos planeado un viajecito entre nosotros: descubriremos los rincones que nos ofrezca el lugar, haremos fotos,cogeremos un tren, charlaremos, nos reiremos, nos cansaremos... pero hay una cosa que me atrae más: el horario y las normas no las impondrá nadie.
Está bien el tema de los viajes organizados y, tal vez, si lo hablamos me lo plantee pero, viendo los horarios, el calendario con los lugares y las ÓRDENES de vestimenta, hasta dónde dejar la comida te dicen,he pensado:
¿Eso es diversión o un lugar donde reunirte con peña para obedecer como cuando íbamos con la "seño" de excursión?
Nada, nada: humor negro, ni caso. Igual, en breve me veis rellenando este blog de fotos con un gorrito y una camiseta que diga :"ando, luego existo" y toda esta peña de los gorros es mi amiga.
Por ahora, me parece más apetecible el viaje sin reglas, cortito, de un día pero con personas que conozco. Quizás sea que de peque nunca pertenecí a ningún club, equipo de nada... Pero el blanco o negro no existe, seguiremos en contacto. Nunca digas nunca jamás.
Besos lluviosos