La radio, ese altavoz que te puede acompañar tan distinto a la televisión. La radio da noticias como ésta:
Charlemos de las emociones.
Los sentimientos, la nostalgia, el drama nos acompañan en la vida. Luego, lo realmente importante es saber cómo canalizar cada uno de ellos.
Debatían con la gran Arteta y una psicóloga, el hecho de guardarse para uno los sufrimientos. Y lo nefasto que es para el ser humano reprimirlos sustituyéndolos por otros sentimientos o, simplemente negarlos.
La soprano confiesa: "la vida no es lo que queremos que suceda o lo que perseguimos, eso no es el éxito en ningún ámbito, sí, soy tenaz pero no me olvido del día a día. Con la muerte de mi madre he aprendido a relativizar las cosas que no han salido como quería, por algo no sucederían como deseaba. Ahora las acepto y no les busco explicación. Si algo era bueno, volverá a mí"
Eso es: Quedarse estancado en un pensamiento, comportamiento propio o ajeno (negativo) es un error. Vivir en la queja o en el rencor no le había ayudado mucho. Ni a ella ni a nadie. No descubrimos nada, pero a veces, lo obvio, lo pequeño, lo damos por sabido y no es así, precisamente lo que tendemos es a olvidar es lo básico, sobre todo en el terreno emocional.
La psicóloga ponía como ejemplo de personas que han de exponerse junto a sus emociones a los cantantes de ópera. Ha mencionado al fallecido Alfredo Kraus y un recital que dio en Chile. En un momento del bis, un pensamiento (nunca sabremos cuál) se cruzó por su mente y rompió a llorar desconsoladamente. El público al ver la reacción (no "apropiada") del maestro también se contagió de su emoción y algunos lloraron con él sin dejar de aplaudir.
"Todos deberíamos ser más sinceros con nuestros sentimientos y llorar, reír, sin pensar en el otro y lo que espera de nosotros, el vídeo de Kraus es un ejemplo. Esas personas habrían pagado una elevada suma por verle pero..." No hay nada más bello que ver a un señor llorar (no sé si por lo que interpreta el locutor, por su esposa fallecida, etc, eso da igual) ese día seguro que se sintió más dueño de sus emociones.
Lo cuelgo porque me ha picado la curiosidad y cierto: por muy bien que te vaya el día, se te escapa una lagrimita, pero no de tristeza sino de empatía.
Tras el llanto viene la risa. Renacer, de eso se trata: de los fallos, de los problemas, del adiós, de la muerte de un ser querido... relativizar. Merece la pena verlo. Si te paras a pensar cinco minutos y pones el freno de mano verás que esta imagen tiene que ver contigo en algún momento de tu vida. Llorar, "perder los papeles" para luego, levantarte y que alguien, sólo una persona esté ahí para darte un abrazo. ¿Luego? viene el respirar hondo, sonreír al mundo con los ojos húmedos pero firme, sostenido por esas manos amigas que aplauden.
Hermoso en definitiva.