Un día alguien me comentó, "si te gusta escribir, simplemente hazlo". Es evidente que yo quería o soñaba con hacerlo en otro lugar que no fueran mis libretas o ahora este blog. Con el tiempo no me he conformado y hoy que me duelen los dos pies que es más horrible que cuando te duele sólo uno, pienso delante de esta pantalla:
"Que me robe tiempo el trabajo"
"Que la inspiración no venga"
"Que me sienta a veces algo ignorante por no haber leído a todos los clásicos"
Pero yo, seguiré escribiendo
aunque tan sólo sea para sentirme bien.
Anécdota del día: una persona que merecía que la vida le diera un premio, ésta se lo ha hecho llegar en forma de cupón que le permitirá vivir en un lugar mejor, donde algo tan simple como unas escaleras no le harán sentir pavor a su delicado corazón. La gente buena, al final, obtiene una recompensa. La gente muy buena, a veces, se queda en el camino. La gente mala suele llegar a todo lo que se propone pero ésa, interesa a muy pocas personas, además, opino que no son felices. Es imposible. Reflexión infantil, lo sé. Pero son casi las once y Morfeo me susurra: "eooo, por hoy ya está bien" no puedo reflexionar como una adulta o quizás es que no quiero.
Buenas noches o buenos días.